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once (una vez)
carlosuárez

a los ojos mas grandes, a tu boca también
a quedarme esperando en la estación de tu piel
a rodar por tu pelo, a matar sin querer
a besarte primero, a morderte después

a tus once de menos, a tus “no quiero ser”
a contarte el invierno que se advierte al crecer
a subirte la falda por robarte un desliz
al mojar de otros labios que me recuerdan a ti

ni siquiera un tal vez descosido a tu espalda
que hoy me deje ver…

por verdad, llevo un vaso derrotado de sed
por herida, tus manos, no desgarran mi piel
por batalla, esta historia declarada el papel
a esta guerra de besos que no debiste perder

si te rindes tal vez no amanezca mañana y hoy me quede a ver
y hoy te quede a ver…

déjame esperarte aunque tú no esperes
olvidé cerrar la puerta de este corazón que ya no quiere,
que ya no sabe de querer a tienta

quédate a besarme o vete del rescate de esta voz
tan gastada de gritarle a tu mitad, amor

vine a darte la marea
llevo puesta la tormenta
traes el mar entero en tu sudor
salpicándome en la pena

guárdate mi noche en vela
júrame otra luna nueva
vuelve a ser de todas mi canción
desvistámonos de pena

Quizá sea tan ancho el universo, sí… pero olvidas cuando nos cabía inmenso en el ínfimo espacio que separa las gotas de lluvia. El mismo en que encajaron tu sonrisa y mi boca una tarde cualquiera.

Y quizás ya en otros brazos doler no duela tanto, pero… ¿para qué entonces las olas? ¿para qué las manos?

Quédate todo niña, pero llévalo lejos… allá donde fuimos y jamás seremos.

No es dejar tu orilla sola, es adivinar el existir de un dónde, en algún lugar.

¿Imaginas que al fin eras tú en cada boca? ¿y si al final… fuera yo?

Yo te puse a los pies la Luna en un charquito, pero tú… tú olvidaste soñarle otro pétalo a la margarita.

París
Miguel Vivas