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Tratar de no volver a tus entrañas
los días impertinentes de domingo.
Retarte en duelo a punta de palabra.
Rendirme indemne encinta de tu ombligo.

Morder, por no sangrar las madrugadas,
las noches incisivas sin tu olvido.
Romper, morir, crecer, rogar tus ganas,
tejer mi cicatriz, nunca contigo.

Por eso hoy doy principio a tus finales,
sabiendo que eres luz y yo el motivo
del vuelo a esta canción desesperada.

Por eso hoy doy la cruz y no la cara.
Detrás de cada huida, una mirada
al nunca habernos dicho lo que fuimos.

Carlos Suárez 4-8-16